5 de febrero de 2025

(Mansilla y Tuñón, estudio en calle Rios Rosas, Madrid. 18 febrero de 2003)

noveno extracto 

Luis Mansilla y Emilio Tuñón*:

..lo que significa un premio
Daniel de Repáraz Argüeso, estudiante de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura La Salle – Universitat Ramón LLull

Cuando decides que vas a conseguir todo tu trabajo por medio de los concursos de arquitectura, sabiendo que es la única forma realmente democrática de repartir el trabajo, ganar un concurso significa dos cosas: por una parte, se cumple el objetivo material de acceder a un trabajo; por otra, más importante, significa que el entorno de trabajo ha coincidido con lo que la sociedad reclamaba.
Sin embargo, en la dinámica de participar en concursos sólo existe una actitud posible: saber que los concursos ganados abastecen de trabajo real a la oficina, y que los concursos perdidos abastecen de ideas y entornos de investigación. Ni nos produce gran malestar perder un concurso ni gran excitación ganarlo. Consideramos que nuestro trabajo es continuar trabajando y hacer lo mejor posible las cosas que podemos, sin ninguna trascendencia, sin ningún engolamiento. No hay concurso al que nos hayamos presentado, con o sin éxito, del que se pueda decir que no hayamos aprendido algo, pues cuando uno se lo toma con la suficiente sinceridad como para proponer lo que piensa, con independencia de los requerimientos, uno está pensando en que su trabajo puede contribuir a construir una sociedad mejor. Y en esa vocación de mejorar la sociedad uno descubre un amplio campo de conocimiento.

En otro orden de cosas, tal vez más social y menos interesante, están los premios otorgados a las obras edificadas. Para nosotros, y nos imaginamos que muchos otros arquitectos pensarán lo mismo, el hecho de recibir cualquier tipo de reconocimiento profesional no es, en ningún caso, un fin en sí mismo, pues un reconocimiento profesional sólo tiene interés en relación a su cualidad de detector de proximidad entre el trabajo que se está haciendo y una realidad en continua transformación.

(*) con intervenciones de Luis Díaz Mauriño en la conversación (>>> escuchar podcast)

Agentes: Carlos Ferrater
Autoría de la imagen: Félix Arranz