tercer extracto
Luis Mansilla y Emilio Tuñón*:
algo que ver con el placer íntimo de la lectura…
El aprendizaje de la arquitectura tiene algo que ver con el placer íntimo de la lectura, de los viajes y de las conversaciones en voz baja, con amigos… En la Escuela que nosotros vivimos de estudiantes, existía una actitud colectiva agresiva y mucha crítica interna entre todos los miembros de nuestra generación. Por otra parte, la proximidad de los maestros (Oiza, Moneo y Navarro Baldeweg) llevaba consigo una cierta transformación instantánea, su presencia te llevaba a abrir una puerta y descubrir que detrás existía un mundo infinito con el que podías interactuar, una caja negra llena de sorpresas que estaba esperando a ser abierta…
A menudo decimos que el conocimiento de la arquitectura es similar a una silla con cuatro patas que le dan estabilidad: la enseñanza, la investigación, la crítica y la práctica. La enseñanza tiene que ver con la vocación de ampliar el campo de conocimiento a la sociedad. La investigación se refiere a la construcción de las obsesiones privadas. La crítica tiene como objetivo ampliar la capacidad de análisis de la realidad. Y la práctica tiene la finalidad de llevar a cabo la confrontación entre obsesiones privadas y necesidades públicas. Alguien podría decir que las cuatro no son necesarias para la estabilidad y que podría bastar con tres, o incluso con dos…
A nosotros nos interesa también la sensación de seguridad que dan los cuatro apoyos.
(*) con intervenciones de Luis Díaz Mauriño en la conversación (>>> escuchar podcast)
Los diez extractos que corresponden a la conversación son:
01 movernos con cierta distancia…
02 vínculos entre las personas…
03 algo que ver con el placer íntimo de la lectura…
04 establecer la conversación…
05 estrategias regladas…
06 límites entre lo público y lo privado…
07 invisibilidad de las ideas…
08 atmósferas artificiales…
09 una magnífica fiesta…
10 ...lo que significa un premio (pregunta de un estudiante)
INDEX …self Luis Mansilla y Emilio Tuñón, 10 extractos
Autoría de la imagen: Félix Arranz




