Sobre a quién corresponde hoy exigir civismo y racionalidad y la necesidad urgente de identificar y reforzar una base común en lo profesional y en lo academico que garantice equidad, homologación europea y eficiencia. Sobre la inminente y previsible actualización profunda de ambos sistemas relacionados con la formacion y el desempeño profesional de arquitectos en España

1 de enero de 2026

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[SCALAE, editorial]

[Fortuna]
Del lat. Fortūna.
1 f. Encadenamiento de los sucesos, considerado como fortuito.

Sin.: destino, suerte, fario, sino1, hado, azar.
2 f. Circunstancia casual de personas y cosas.
3 f. Suerte favorable.
Sin.: suerte, ventura, baraka.
Ant.: infortunio, desventura.
4 f. éxito (‖ buena aceptación).
Sin.: éxito.
Ant.: fracaso.
5 f. Hacienda, capital, caudal.
Sin.: dinero, hacienda, patrimonio, capital, caudal1, plata.
6 f. desus. borrasca (‖ tempestad del mar).
7 f. desus. borrasca (‖ temporal en tierra).
8 f. desus. Desgracia, adversidad, infortunio.

Diccionario de la Lengua Española, RAE

Sobre lo mínimo común… y 62626

Invita Albert Montagut a la ciudadanía lectora —en el artículo “Arquitectura, Barcelona y 2026”, publicado ayer, 31 de diciembre de 2025, en el diario La Vanguardia— a contribuir a mantener una ciudad limpia y ordenada, curiosa a propios y extraños, ante un 2026 cargado de eventos “macro”: capitalidad cultural, centenario del fallecimiento de Gaudí coincidente con la culminación del templo de la Sagrada Familia y congreso de la Unión Internacional de Arquitectos.
Todo ello se suma a los abundantes atractivos arquitectónicos, urbanísticos, gastronómicos, culturales y turísticos de la Ciudad Condal. Montagut ilustra su invitación, a modo de aviso a autoridades, ponderando una forma de gobernar que sintetiza en una secuencia de matriz hegeliana: escuchar, corregir y aspirar a la excelencia.

Y es que es inevitable añorar perfiles como el de Pasqual Maragall, que han personificado ese modo y manera exquisito, siendo capaces de entender, cuidar y perfeccionar la acción política municipal en todas sus escalas: desde la estatal-regional 1:500.000 o metropolitana 1:50.000 hasta el detalle 1:1 del inadvertido desajuste de obra en los peldaños del zócalo de la reconstrucción original del pabellón Mies van der Rohe, en Montjuïc, que rememora Montagut.
También es inevitable preguntarse si esa actitud cívica sea algo a reclamar a la ciudadanía lectora del diario o, más bien, algo a reclamar al resto de quienes han abandonado la lectura de cualquiera de los diarios; y no solo para 2026, sino de forma permanente. Parecería pertinente exigirla antes a foráneos, hooligans de todo tipo y tiktokers, por decirlo de forma bizarra, y hacerlo además en los medios que les son propios.

Situados, es a lo que vamos, en nuestro contexto tribal —el de los arquitectos, profesional y universitario— parece oportuno preguntarse si en nuestro pequeño mundo corporativo cabe inducir el modelo maragalliano. La tónica tiende a ser, con frecuencia, la contraria a la de la racionalidad de lo común: se opta por potenciar una diferenciación innecesaria o, peor aún, artificial o arbitraria.

Algunos ejemplos lo ilustran, así se entiende mejor…

Primer ejemplo: en España es posible obtener la atribución como profesional arquitecto tanto tras cinco cursos de grado, en determinadas escuelas, como tras cinco cursos de grado más un máster habilitante en otras: seis cursos. ¿No es absurdo además de inaceptable esta diferente equivalencia?
O pensemos -segundo ejemplo- en escuelas o profesorado que aceptan y fomentan trabajos de proyectos de grado o de proyecto fin de máster redactados en parejas, asumiendo una aventurada equidad de competencias para ambos redactores. Una estudiante explicaba su dificultad para pensar y resolver proyectos, ya en cuarto curso, porque se había acostumbrado a trabajar junto a una compañera “brillante” que ese año no le acompañaba por estar en el extranjero de Erasmus. Resultado dicho por la propia estudiante: «Estoy al final del Grado y…¡No sé proyectar!, lo hacía mi compañera»
¿Ridículo confundir en el período formativo la simbiosis profesional con el parasitismo personal, no? Cuidado con esto, por favor, no es lo mismo ser competente que subirse a la espalda de quien realmente lo es.

En el ámbito profesional -tercer ejemplo- hay Colegios que realizan esfuerzos e inversiones enormes para poder ofrecer sistemas locales de ayuda a la redacción de proyectos, gestión técnica o administrativa y trámites colegiales, entre otras labores necesarias. Soluciones que, salvo por el idioma en comunidades históricas y pequeños detalles, bien podrían partir de un tronco común estatal compartido. Al menos así, quienes concurren a concursos o trabajan en varias comunidades no rozarían el delirio al tramitar proyectos aquí o allá, favoreciendo una añorada equidad profesional ínter-territorial. De paso ahorraría economía el sistema corporativo evitando inversiones duplicadas para mejor atender asuntos claramente locales, como los patrimoniales, de archivos históricos, de formación continuada o de asesoramiento profesional documentado, por ejemplo.

En ambos casos, universitario, profesional… ¿Es la diferenciación particular o local el camino lógico para la homologación europea? En mi opinión para mejor distinguir y potenciar los recursos genuinos de lo local hay una labor previa, pendiente y urgente, que consiste en identificar lo común, el mínimo común denominador, de lo que es exigible como competencia y atribución profesional en cualquiera de los territorios del estado, para seguidamente ser capaces de compartirlo en una sociedad como la actual que opera en red y exige atención a los compromisos del tiempo presente. Como hemos argumentado en editoriales precedentes identificar y compartir lo «común» nos llevaría en España a reclamar que la formación actual como arquitectos es merecedora del reconocimiento de una doble titulación: arquitectos (homologable con el perfil europeo) e ingenieros en arquitectura (por la formación extra de los planes de estudios vigentes en tecnología, construcción, estructuras, mecánica del suelo e instalaciones y energia).

Marta*, Eulalia**, Javier, Roser***, directivos de consejos, colegios y escuelas… ¿Cómo afrontáis la presión de resolver las urgencias diarias, la ilusión y la calidad supuesta, cuando la fragilidad de posponer una actualización profunda de lo común en el funcionamiento, la organización y las bases conceptuales de nuestras instituciones corporativas nos aleja de la realidad, de nuestro tiempo presente… dificultando con ello tanto la formación como las diversas variantes del ejercicio profesional? ¿Corremos el riesgo de infortunio de haber quedado anclados en un tiempo, una formación y un modelo profesional desfasados o contradictorios con el tiempo actual?

¿No ha llegado el momento de dedicar tiempo a pensar de nuevo y mejorar, con sentido compartido, tanto la base común estatal de los colegios como la base común y oficial de los planes de estudio en arquitectura, así como lo juiciosamente exigible a los sistemas de servicios —públicos y privados— de entidades y empresas que operan en ámbitos y garantías de calidad, seguridad, previsión social, equidad y justicia para arquitectos y arquitectas?

Continuará…

Y dirás: Pero… ¿62626, a santo de qué?
Pues no es lotería, se trata de otro tipo de fortuna.

62.626 es el número de personas que ayer 31 de diciembre se informaban suscritas al canal de YouTube de scalae [YouTube.com/@scalae] desde el que se emiten semanalmente las cápsulas de la serie Trazas Trazos Trozos de Arquitectura. Hoy, con toda seguridad, son más: cada semana se suman no menos de quinientas personas, repartidas entre el Estado español y el resto del mundo.

A todas estas personas, a las 6.991 subscritas al boletín editorial mensual, a quienes desde 2003 han aportado experiencias y generosidad en sucesivos formatos editoriales, materiales y en red, y al consejo editorial-industrial de scalae**** que sostiene y vehicula este nuestro activismo editorial en arquitectura —atento a documentar procesos de proyecto y obra, pero también a reclamar ingenio, sensibilidad y justicia en el comportamiento de las instituciones y agentes que afectan a la profesión y, en consecuencia, a la arquitectura—, solo cabe dar las gracias por estar, por participar y por contribuir en el transcurso de la labor y así, con los brazos abiertos… desearos, desde la gratitud, un feliz y muy próspero 2026.

Buena falta va a hacer, con la que —ojalá— se nos viene encima.

Y a quienes tengáis la oportunidad para ello invitaros a venir al Centre Pompidou de Málaga en 22 de Enero… allí tendremos una nueva oportunidad de encontrarnos en el beneficio de saber, en la voz propia y presente de sus autores,  de experiencias en arquitectura que rozan el milagro de lo ejemplar, modélico, siendo irrepetibles… eso tan peculiar de la gran arquitectura, que nos conmueve.


Félix Arranz
Arquitecto y editor de SCALAE

 

Ilustración: Carátula de la convocatoria scalae de 22 de Enero de 2026 en Málaga.

* Marta Vall-llosera ha renovado su compromiso con la presidencia del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, tras ser reelegida para el período 2026-2029 como presidenta de la institución, al frente de un equipo versátil y en la oferta de un programa electoral que sutilmente -interpretamos- plantea una revisión profunda de múltiples aspectos de la mecánica colegial y profesional, así como la continuidad de los frentes reivindicativos abiertos y activos de la profesión y de la calidad en la arquitectura. Enhorabuena, Marta y CSCAE, podéis contar con que desde estas  líneas, desde el activismo editorial y también desde el activismo social seguiremos intentando aportar contraste y visión en lo posible para lo posible, lo deseable… y lo justo.

** Eulàlia Gómez Escoda ha asumido la dirección de la Escuela Tècnica Superior d’Arquitectura de Barcelona de la Universitat Politècnica de Catalunya, para el período 2026-2031, al frente de un equipo joven y entusiasta con experiencia, suficiente para abordar no sólo las labores convencionales de mantenimiento de la ETSAB y de las edificaciones que la albergan sino también un centenar de compromisos que apuntan en la búsqueda de un modelo renovado de facultad, visión y conexión con la realidad, actualizado en lo  formativo y explorador de recursos materiales conscientes y coherentes con el presente.

*** También la ETSAMadrid y la ETSAGranada han renovado recientemente sus equipos directivos, respectivamente con Javier Raposo y Roser Martínez-Ramos como directores, igualmente en el compromiso de abordar desde ambas escuelas un tiempo que ya no es el del pasado sino el del presente y de inmediato porvenir.

**** Consejo Editorial 2026 de SCALAE que en las iniciativas y apoyo de sus participantes: CRICURSAGEZECOSENTINOFIGUERASJANSENBANDALUXLEDSC4 y ROCA induce, programa y soporta el activismo editorial de scalae, que incluye el ariete digital de las «cápsulas» semanales, los boletines mensuales, las sesiones profesionales trimestrales… y las bibliotecas del archivo documental scalae.net