Ha sido descubierto en París y fué encargado a comienzos del siglo XV por los jesuitas, que estudiaban expandirse en la ciudad
10 de diciembre de 2010

 Entre 1605 y 1614 un jesuita del que se desconoce la identidad elaboró un detallado plano de Zaragoza y lo envió a Roma. Quería que los superiores de la Compañía valoraran la oportunidad del emplazamiento que se había elegido para ubicar la Casa Profesa, una especie de ‘ayuntamiento’ o cuartel general desde el que los jesuitas coordinan su trabajo en un amplio territorio. El plano ha sido alguna vez citado en bibliografía muy especializada, pero nunca hasta ahora se había visto en Zaragoza. Su importancia radica en que es al menos cien años más antiguo que todos los planos que se conocían hasta ahora. Pero un equipo de especialistas de la Universidad de Zaragoza (María Isabel Álvaro, Jesús Criado, Javier Ibáñez y Naike Mendoza) acaba de estudiarlo y ha reunido todas sus conclusiones en un libro publicado por la Institución Fernando el Católico.

El plano, de 20,9 centímetros de alto por 30,5 de ancho, dibujado en tinta sepia sobre papel verjurado, se custodia en la Biblioteca Nacional de Francia y fue realizado solo para la Curia romana.
Según los autores del estudio, el plano puede fecharse "al filo de 1600, en pleno proceso de construcción del gran complejo que hoy conocemos como Seminario de San Carlos Borromeo, y que entonces era Colegio de la Inmaculada Concepción. Los jesuitas zaragozanos acariciaron la posibilidad de abrir una Casa Profesa en nuestra ciudad, un tipo de fundación muy especial que tenía como misión dirigir el trabajo desarrollado por los individuos de la Compañía en colegios, seminarios, domicilios y quintas".
Algo, según apunta Jesús Criado, bastante excepcional. "Lo habitual era que existiera una única Casa Profesa por provincia, y en la de Aragón ya existía la de Valencia. Hay algún otro caso conocido de más de una Casa Profesa por provincia, pero es muy inusual. De hecho, en Zaragoza no llegó a construirse nunca".
Como puede verse en el plano, el punto elegido para la construcción, marcado con una cruz, apenas tenía cerca conventos y monasterios. Y es que cuando se instaló el Colegio de la Compañía de Jesús ya tuvieron ‘roces’ con otros religiosos, como los agustinos. Tan solo estaba cerca la iglesia de los templarios y el Colegio de las Vírgenes, también una institución extraña, que solo se dio en Aragón. Era un convento en el que ingresaban las jóvenes para meditar durante una época, y solo salían de allí para casarse o para hacer votos religiosos.
El plano incluye iglesias hoy desaparecidas y tiene una errata: la rosa de los vientos está al revés.
 
Ciudad: Zaragoza
Agentes: Compañía de Jesus
Autoría de la imagen: Heraldo
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