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Microeditorial de boletín scalae22 de julio de 2009

Apuntes sobre los concursos, la conciliación familiar y el fin del mundo

Félix Arranz

Félix Arranz
Ficha | Web

Isabela de Rentería

Isabela de Rentería
Ficha

Síntomas y diagnósticos de un cambio XVI

por Félix Arranz

Breve. Con julio, cada año y en Europa, llega el fin del mundo. En España es un hecho constatable, sin margen de duda. El avistamiento del abismo vacacional de agosto, de la administración pública y de los administrados, tiene como consecuencia el exagerado frenesí de un mes en el que todo todo todo ha de terminar. No hay vida más allá del 32 de julio, como no la hay en su antípoda invernal: el 32 de diciembre. Pero, un momento, si no hay vida... ¿por qué siguen encendidas las luces en los estudios de arquitectura? ¡Ay! Con julio, cada año y en España, llegan los concursos de agosto. Es un fenómeno de floración concursal, este de las convocatorias, siempre sorprendente, que combinado con otro fenómeno de la naturaleza administrativa todavía más, si cabe, "mágico" como lo es la imposible ecuación entre el material solicitado para responder a los más humildes concursos agosteños de ideas y el tiempo necesario para resolver el material solicitado, tiene como consecuencia lo que una buena amiga, Isabela, denomina "lo necesario e inminente de una querella criminal por atentar contra los principios básicos de la sensatez y de la conciliación familiar de los arquitectos y arquitectas españoles".


Isabela lo ha calculado, ha estipulado el número de horas necesarias para cubrir de respuestas, en simples concursos de anteproyectos de ideas, los dinaunos y dinaceros que se piden, el laberinto de documentos compulsados que son necesarios y las cada vez más voluminosas memorias y justificaciones codigotecnificadas y no da. No da. De ello hablábamos tan apenas ayer cuando cerca de las diez de la noche nos encontramos en la calle, ella regresando en bicicleta de su estudio y yo charlando por teléfono en la puerta de casa intentando terminar una conversación sobre la formación de un equipo para un concurso. Interrumpí la llamada para poder saludar a Isabela, y saber de su indignación y disposición en organizar una llamada general a la rebeldía contra los concursos de arquitectura convocados en agosto y diciembre por anticonstitucionales y anticonciliadores. Por no hablar de economía, claro.


El caso es que cuando tras terminar de charlar con Isabela, y recuperar y resolver la llamada interrumpida, pude terminar el día "laboral" me dí cuenta que ya eran las once y que, un día más, una semana más, un julio más, los niños ya estarían acostados y yo sin cenar. Isabela tiene razón, me apunto a su querella: muerte a los concursos de agosto y a los horarios antifamiliares, antipersonales. Aunque lo del horario tendrá que ser poco a poco, eso nos lo infectaron mal nuestros -magníficos- profesores de proyectos y es un prejuicio que necesitará mucho antibiótico o una querella contra nosotros mismos. Es asunto serio, poca broma.

Consuelos de viajados: el frío que deben estar pasando los amigos septentrionales y -ojalá- la suerte de pescar algo en el revuelto río de concursos de agosto. Dichoso julio. Suerte.

Fuente: Scalae

Ref. scalae.net

Publicado por Félix Arranz , 22 de julio de 2009 10:06

Agentes: Félix Arranz, Isabela de Rentería

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  • Miguel Ángel Álvarez Pérez dice... 22 de julio de 2009 19:04

    Me ha gustado mucho el artículo, creo que pone el dedo en la llaga, pero también pienso que aunque nos duela los más culpables de esta situación somos nosotros que por otra parte la sufrimos.

    ¿Crees Félix que un colectivo como el nuestro sería capaz de boicotear los concursos de Agosto? Yo creo que no, que por desgracia alguien pensaría que esta era su oportunidad mientras otros estaban en la playa con sus niños, y por eso se convocan porque las Administraciones saben que estamos tan sedientos de trabajo que estamos dispuestos a cualquier cosa...Y claro abusan de nosotros.

    Yo por mi parte y por mi experiencia en concursos de todo tipo me conformaría con algunas cuestiones que creo alcanzables:

    1º.- Que todas las Adminstraciones informen completamente de las puntuaciones que todos los trabajos admitidos a concurso han obtenido en los diferentes apartados. Para mí no hay nada más frustrante que un trabajo de muchas horas se despache con la lacónica carta, fax o e-mail que dice que el concurso lo ha ganado fulanito sin más, que suele ser lo habitual. Además creo que esto va en beneficio de la Administración porque te permite afinar el tiro en la próxima y contribuye a la transparencia.

    2º.- Debemos posicionarnos en contra de todas las empresas de capital público pero con forma privada de funcionamiento, que es lo que la Administración se ha inventado para saltarase a la torera la Ley de Contratos de las Administraciones Públicas, es decir "el que hace la Ley hace la trampa". ¿Sabéis que en un concurso de este tipo la única jurisdicción en la que se puede reclamar son los Juzgados Contencioso-Administrativos? ¿Quién de nosotros está dispuesto y puede contratar abogado y procurador y esperar los años que haga falta para que se convoque el Juicio por una discrepancia sobre un fallo en un concurso? Si los concursos los convocara la Administración existe en la Ley el llamado "Recurso Especial", que paraliza la adjudicación, por eso todos los concursos los convocan sociedades con forma privada S.A. o S.L. aunque en realidad son el Ayuntamiento tal o cual o la Consejería tal o cual o la Administración Central que también se da el caso.

    3º.- Los famosos avales provisionales que una Administración retiene en su poder hasta que falla un concurso son otra fuerte limitación, ya que nosotros sí que tenemos un plazo para presentar el concurso, pero la Administración no lo tiene para fallarlo, así se dan circunstancias como que una Adminstración puede retener avales de 40 o más concursantes durante seis u ocho meses y decidir al final suspender el concurso con otra lacónica comunicación sobre que podemos retirar el aval y el trabajo, sin más, ¿puede haber algo más humillante? Deberíamos exigir plazos para el fallo y ya que en caso de que anulen un concurso no nos indemnizan con nada, por lo menos que no pidan aval provisional.

    4º.- La nueva Ley de Contratos de las Administraciones Públicas prevé que se comuniquen primero las calificaciones técnicas y una vez conocidas éstas se abran las económicas y con el cruce de ambas en el mismo acto se adjudique el concurso, a mí me parece que también sería un paso hacia la transparencia y que también deberíamos exigir su aplicación en todos los concursos.

    En fin queridos compañeros no son más que reflexiones que me dicta la experiencia, no quiero aburriros con más porque estaréis soportando el calor de Julio mientras preparáis los concursos de Agosto, pero creo que si consiguiéramos ser más solidarios y estar más unidos podríamos conseguir muchas cosas.

    Un abrazo y mucha suerte en vuestros concursos

    Miguel Ángel Álvarez Pérez

  • ignacio Mendaro Corsini dice... 22 de julio de 2009 14:43

    Querido Felix

    Leo tu artículo sobre los concursos de verano, y debo decirte : !!! ENHORABUENA!!!

    Responder con humor es quizá la única salida que nos queda, antes del suicidio, de una profesión que no entendemos como ha podido degradarse y entrar a todos los trapos de unas administraciones exigentes hasta la impertinencia.

    Pedir a los únicos generosos, por el sentimiento profundo del "querer hacer" y además ir más lejos y ponernos a pelear entre nosotros por una baja económica, que todos sabemos que es irrecuperable.

    En estos momentos nadie sabe donde están los colegios, el consejo, las escuelas, ni el porque no gritan.

    Esto de los concursos de arquitectura solo ocurre en nuestra profesión, ¿ sería pensable organizar un concurso entre equipos de médicos para que formando ute, trabajasen ( con maqueta incluida) en como operar un riñón, valorandose su curriculum debidamente compulsado y sus meritos debidamente demostrados y además estableciendo el % de baja económica???

    Eso sin considerar la cualificación e independencia del jurado.

    He realizado más de 100 concursos, y ya no cambiaré, y sin embargo ronda por la cabeza de forma reiterativa aquella frase creo que de Miranda de que " si no quieres ser esclavo hazte monje".

    Corren tiempos de cenobio.

    Un abrazo Ignacio Mendaro

  • Esther Rovira dice... 22 de julio de 2009 11:53

    Qué gran verdad! Y qué difícil cambiarlo.. o fácil, según se mire, es como la última canción de Mazoni:

    'Si per voler-ho tot t'has de quedar sense tu.
    No es tan voler sino saver a qué renuncïes'
    (...)
    'Com es pot viure intensament sense ser esclau del desig?
    No som memòria ni trajectoria, tansols un punt aillat.
    No n'hi ha prou amb la felicitat, exigim eufòria'

    Ains! Mucha suerte con tus concursos!